Las alternancias de poder en la Presidencia del Consejo de
Ministros entre conservadores y liberales tuvieron su reflejo en el
nombramiento de los Gobernadores Civiles de Las Palmas, convirtiéndose en
auténticos defensores de aquellos políticos isleños que eran correligionarios
de su ideología y promoviendo que los electos concejales en los municipios y
diputados provinciales fueran los suyos, poder que se haría notar más aún
cuando Fernando León y Castillo fue nombrado embajador en París, y coincidiendo
con sus últimos escaños en el Congreso de los Diputados: legislatura 16-may-1896/26-feb-1898
y 07-dic-1905/30-mar1907. En este tiempo las relaciones del Gobernador Civil
con la política local se estrechan y parece oportuno conocer de sus nombres:
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El año se inicia con las
satisfactorias pruebas de alumbrado en la fábrica de san Pedro que se
extenderían después a la ciudad que serían la envidia de toda la isla. «En el proyecto general
de alumbrado de la fábrica figuraron 100 lámparas de incandescencia de bugias y
6 de arco con 1.000 bugías cada una. El motor, preciosa máquina que trabaja con
una delicadeza y precisión notables, los cables y lámparas, son prodigios de
los acreditados talleres de los Sres Wohlguemuth y Brunet de Barcelona, y la
instalación completa es obra del inteligente y práctico ingeniero electricista
de dicha casa Sr. D. Federico Pons».
El 23 de marzo de 1895
vuelve a la presidencia del gobierno del Estado el conservador Antonio Cánovas del Castillo, y en las elecciones
municipales celebradas en el mes de mayo los liberales en Arucas consiguen 8 de los 15 escaños, la mayoría
simple que permitirá elegir alcalde a Pedro
Marichal Álvarez, resultados parecidos a otros municipios de la isla donde los
liberales cedieron buena parte de sus
holgadas mayorías, quienes a pesar de la gran campaña pública realizada el año
anterior se vieron mermados con la presentación de candidatos por el partido Asociación Patriótica formado por
escindidos de los liberales y que obtuvieron
dos escaños aun siendo calificados como falsos conservadores. A nivel insular patrocinaban un ataque contra los
"decadentes" liberales leoninos,
a través de su órgano de difusión El
Defensor de la Patria, que eran rebatidos por el órgano de los liberales El Diario de Las Palmas.
En esas réplicas y
contra-réplicas, alguna llegó a tratar de las batallas políticas que se daban
en la ciudad de Arucas, como la publicada el 18 de julio por el periódico de
los liberales, por las críticas
realizadas al banquete de celebración de los resultados obtenidos después de la
toma de posesión.
«No les gustó á los pseudo conservadores el banquete
celebrado por el partido liberal. Y esto constituye para nosotros un acto de
gran satisfacción, puesto que su disgusto significa y representa la
grandiosidad é importancia del banquete.
(...) Y este que no puede ocultarse, por muchos esfuerzos
que traten de hacer, se ha traslucido claramente en su órgano en la prensa.
¡Lástima de tiempo perdido en las interpretaciones tan tontas que hace! Hubiese
sido mucho mejor emplearlo en hacer cargos á los concejales patrióticos por
haber votado de común acuerdo con la mayoría de nuestro municipio la prórroga
del contrato de la banda municipal. Oh ¡la banda municipal! ¡Continúa
constituida en la misma forma, con el aplauso de los dos concejales
patrióticos, á pesar de los compromisos adquiridos! Disgustos serios, dicen que
va esto á ocasionar, pero allá ellos, que nosotros continuaremos contemplando
lo que pase y viendo los toros desde la barrera.
Pero volvamos al banquete. Al Sr. Ponce, nuestro
distinguido amigo, se le echa en cara la mala yerba que en Arucas ha sembrado y
por no estar nunca en lo firme, le censuran precisamente lo que más le honra y
enaltece. Hablar de Arucas, como pueblo desmoralizado y sin administración, es
decir claramente sendos disparates, que bastan para juzgar á sus autores.
Indicar que Arucas se halla esterilizado es referir esta
esterilidad á la yerba patriótica, y esto constituye una gran virtud. Las
simpatías que el Sr. Ponce disfruta en su pueblo natal, conocidas de todos son
y esto es lo lamentable para la gente del contubernio, pues esas simpatías y la
lealtad de nuestro amigo es la barrera mas grande con que tropiezan para entrar
en Arucas.
Por lo demás, la gran cruz á que se refiere el Salvador...
de cualquier cosa, la solicitó el Sr. Ponce para un amigo, que habia sido
ensalzado y encomiado hasta por el órgano patriotero. El chisme á que se
refirió en su notable y bien intencionado brindis, debía empezar por no haberlo
dicho su autor, pero una vez pronunciado bueno es que haya quien lo dé á
conocer al público, para que vean la idea que este pueblo les merece á los que
tratan de levantarse por la fuerza que ese mismo pueblo representa.
Y basta por hoy, sigan combatiendo el banquete realizado
por nuestro partido, que ese es el mayor elogio que de él se pueda hacer y el
mayor orgullo que nosotros podemos ostentar».
Después de casi tres
años sin publicar en el Boletín Oficial de la Provincia asuntos obligados como
la liquidación de cuentas municipales, las actas de los plenos municipales y
los censos electorales, en la edición del 27 de marzo se incluyen los extractos
de las actas de los plenos celebrados en el mes de julio de 1894, labor muy
eficiente atribuible al secretario Ezequiel Hernández Rojas, que imprimirá
cierta celeridad para publicar las que continúan hasta mayo de 1895, antes de que llegara la suspensión . Las
actas se ocupan en gran medida de temas relacionados con el reclutamiento por
las responsabilidades penales que comporta su incumplimiento en estos tiempos.
En esas permanentes
luchas políticas entre conservadores
y liberales, o viceversa entre liberales y conservadores, ahora mandando en el Estado los conservadores lo habitual era ejercer medidas de presión sobre los
ayuntamientos gobernados por sus eternos enemigos. En el mes de septiembre era
conocida la noticia del Ministro de la Gobernación nombrando un Delegado
Especial para inspeccionar el cumplimiento de las leyes por los ayuntamientos
de Arucas , Gáldar y Teror, donde habían ganado los liberales, nombrándose a tal fin al oficial primero del Gobierno
Civil Julio Domínguez, cuestión que motivó la queja periodística del órgano de
difusión del partido contra el nuevo Gobernador Antonio Castañón Paes al que se consideraba el verdadero autor de
tal iniciativa, conociendo su pensamiento de que los ayuntamientos gobernados
por los liberales eran el «cáncer del caciquismo», compartiendo la
teoría de uno de los líderes de la conservadora
Asociación Patriótica, Ambrosio Hurtado de Mendoza.
Los conservadores de la isla con el apoyo del gobernador y el
reconocimiento de Cánovas del Castillo desplazaron a los liberales leoninos de la alcaldía de Las Palmas y de otros pueblos,
así como de la Delegación.
A los pocos días el conservador Defensor de la Patria avanzó noticias de dimisiones de concejales
en distintos pueblos, de las que se mofaba el liberal Diario de Las Palmas y de sus intenciones de arrastrar a
los mismos: «El mismo colega, mareado ya,
escribe: "Dícese que varios concejales de Gáldar, Guía, Arúcas y Agaete, han presentado la dimisión",
"Poco á poco hila la vieja el copo". Y nosotros decimos: Cásate
conmigo, Roque, que soy fuerte jilandera que en menos de una semana jilo
mazarosa y media».
También se hizo eco de
ello el órgano de los republicanos El País que en su edición de 30 de
septiembre recogía: «El Ayuntamiento de
Arúcas, la Meca de los leoninos, amenaza también rendirse. Bajo la pesadumbre
de una visita de inspección mandada girar por el Sr. Gobernador civil. Cuentan
que la armazón se deshace sin nadie tocarla. Algunos concejales han presentado
ya ó van a presentar sus renuncias».
La batalla sigue y en la
Comisión Provincial de noviembre se trata la incompatibilidad de Rafael Ponce Armas para su escaño de Diputado
«La Comisión de actas presentó su
dictamen, declarando la incapacidad del señor Ponce, en virtud de que desempeña el cargo de Comandante de
Armas de Arucas y que se declare la vacante, siendo apoyado por el Sr. Fajardo
como individuo de la Comisión. El Sr. Cabrera Tophan le impugnó y el Sr.
Rodríguez Pérez asintió á lo manifestado por el Sr. Fajardo,
pidiéndose hiciese constar en acta esta incompatibilidad que concurre en el Sr.
Ponce hacía muchos años».
El 15 de diciembre el
Gobernador Civil hace público el recurso del Ayuntamiento contra su providencia
del 5 de Octubre por el que la declaraba incursa en el máximo de multa establecida
en el art. 184 de la ley municipal, por la falta de presentación de las cuentas
de varios ejercicios económicos.
Cinco días después el
órgano de los liberales Diario de Las Palmas arremete contra el
Gobernador por la sanción al ayuntamiento de Arucas en una larga exposición que
defiende la actuación de sus correligionarios:
«El Gobernador Civil de esta provincia Sr. Castañón, no se
para en barras. Le interesaba suspender para sus fines políticos el
Ayuntamiento de la industriosa Ciudad de Arúcas, y no entregarlo á los
tribunales como por error ó maliciosamente dice un periódico local, porque el
gobernante no tiene facultades para ello, y aún falta que apruebe su conducta
en cuanto á la suspensión decretada, el Ministro del ramo, su superior jerárquico,
y ha llevado á cabo su propósito.
En algo había de fundarse el señor de la moralidad y de la
buena administración, y este algo lo halló en el expediente instruido por aquel
delegado suyo que, por mucho que buscó y rebuscó, no pudo encontrar ni siquiera
un solo cargo que imputar á los celosos concejales que lo forman. Aquella
visita, y aquel expediente, se convirtieron en una comedia, ó más bien dicho,
en una lección de caligrafía, porque el tal Delegado, en su deseo de consignar
algo, se concretó á buscar en las actas, que le fueron presentadas, letras con
rasgos más bien ó mal formados. He ahí en que se ha fundado la suspensión del
Ayuntamiento de Arúcas, decretada por ese Gobernador!.
Pasa el citado Ayuntamiento como el primero dé la provincia
por el orden y la moralidad en todo lo que de él depende; á nadie debe una
peseta, teniendo al corriente todos sus asuntos. Pues bien, ese Ayuntamiento
que debe pasar como modelo en toda España, es suspendido por un Gobernador que
no vacila en llevar la perturbación á los pueblos con estas medidas; arroja á
la calle á concejales fieles cumplidores de sus deberes, y mientras tanto,
respeta á los municipios de la isla de Tenerife, porque son conservadores,
aunque en aquellos impere las más escandalosas inmoralidades.
Cuando así se gobierna; cuando esto se llama hacer
administración; cuando la política de campanario todo lo atropella y salta por sobre
todo; cuando se ve á un representante de un gobierno realizar actos de esta
naturaleza, hay que bajar la frente con dolor para exclamar ¡pobre España!.
Nuestros amigos los Sres. Alcalde y Concejales del
Ayuntamiento de Arúcas deben estar orgullosos y satisfechos de su gestión; los
lanzan de sus puestos por el único delito de pertenecer al partido liberal
canario, por ser hombres agradecidos y constantes defensores del ilustre canario
D. Fernando de León y Castillo. Al dejar sus puestos y mientras el Ministro de
la Gobernación resuelve, reciban nuestros parabienes que la ciudad de Arúcas
casi en masa también ha de tributarles, porque defensores sus honrados y
laboriosos hijos de nuestros ideales, han de experimentar esa misma clase de
sentimientos.
No pararía ese día El Diario de Las Palmas que en los días
siguientes sigue cargando sus tintas contra la actuación del Gobernador Civil,
que ya había resuelto la suspensión de los concejales y su sustitución por los
siguientes: Francisco Blanco Falcón,
Manuel Cabrera Marrero, Antonio González González, José Gonzalez Martin, Cleto
Granado Alfonso, Domingo Guerra Marrero, Salvador Hernández González, Valentín
Lorenzo Matos, Domingo Marrero Guerra, Manuel Fernando Marrero Ponce, José
Medina Marrero, Juan Medina Marrero, Segundo Ponce Martínez, Basilio Suarez
Ojeda y Manuel Suarez Rosales,
quienes eligen alcalde interino a Antonio
González González y tenientes de alcalde
Francisco Blanco Falcón y Valentín
Lorenzo Matos por la mayoría formada por diez correligionarios de la
Asociación Patriótica, que más que conservadores,
son disidentes de los siempre dueños del sultanato de Arucas protegidos bajo la
bandera liberal leonina, franquicia
en la isla de los intereses de los liberales
de Sagasta.
No todos recibieron con
desprecio a los nuevos concejales, o al menos así lo manifestaba el liberal-conservador tinerfeño La Opinión recién iniciado el año 1896
que remataba el suelto con el latinajo que
traducido es "¡Así pasa la gloria del mundo!: «¡Vaya si le ha escocido al Diario de Las Palmas el derrumbamiento del
cantón de Arucas!. Figurábase que no se encontrarían concejales para sustituir
á los suspensos y se encontraron. Creía que los habitantes de aquella ciudad
protestarían y resulta que en medio del mayor entusiasmo tomó posesión el nuevo
Ayuntamiento. Y que éste funciona, por más que se hayan hecho trabajos
titánicos para que los concejales nombrados renunciasen sus cargos.
Hay que irse acostumbrando, estimado cofrade, á los
contrarios tiempos, que bastantes años ha navegado viento en popa. ¡Sic tránsit
gloria mundi!» ("Así pasa la gloria del mundo").
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